Oír llover

Paisaje sonoro realizado a partir de una grabación realizada en Mérida (México) el 9 de julio de 2019.

Mar de Punta conejo

Construir un paisaje sonoro (es decir, ir más allá de la documentación de un entorno o de la edición de una grabación de acuerdo con criterios estéticos personales) supone una serie reflexiones que nos acercan a un pensamiento de orden musical. En lo personal, el foco principal de la reflexión es encontrar el punto medio entre dos extremos: 1) tratar a los eventos sonoros como desprovistos de contenido semántico, y 2) tratarlos de manera denotativa. El primer caso resultaría en una escena sonora carente de coherencia ecológica, mientras que, en el segundo, el resultado no tendría profundidad conceptual. Podría definir entonces mi búsqueda como la construcción de un paisaje sonoro con criterios musicales, pero sin pérdida de consistencia ecológica, y en el que exista la posibilidad de percibir los eventos vaya más allá de su carga denotativa.

Eso es lo que intento por primera vez en el paisaje sonoro que les comparto ahora. Está construido con seis grabaciones realizadas los días 26 y 27 de diciembre pasado en Punta conejo, Oaxaca. Respetando el orden temporal de las grabaciones, estructuré la escena sonora de acuerdo con un plan que considera valoraciones de orden musical, como curvas de tensión-distención, las posibilidades de atracción auditiva que ofrece un pasaje en específico, la puntualización de ciertos momentos a manera de puntos climáticos y el posible tiempo de atención de un escucha ante el proceso de transformación de oleaje que impone el contexto ecológico. Además, la duración de la escena invita a la resignificación de las olas como un patrón sonoro abstracto, independiente de su origen, de tal manera que la escucha microscópica de cada una de sus transformaciones se vuelva la razón principal de escucha. Ante la imposibilidad de aprehender el tiempo, una escucha anclada en el presente.     

Mar de Dzilam de Bravo

Grabación realizada en la noche del 30 de diciembre de 2020 en Dzilam de Bravo, Yucatán

Noche en Calakmul

Grabación realizada en la noche del 22 de diciembre de 2020 en Calamul, Campeche

Noche en Calakmul

Grabación realizada en la noche del 22 de diciembre de 2020 en Calamul, Campeche

Noche en Chunhuaymil

Grabación realizada en la noche del 27 de diciembre de 2018 en Chunhaymil, Campeche.

Mar de Mahahual

Grabación realizada en Mahahual, Quintana Roo, el día 26 de junio de 2020, entre las 22:30 y las 24:00 h.

Kankabal

Amanecer en la Hacienda Kankabal, Yucatán.

Ajusco, 6:20 a.m.

Paisaje sonoro construido con la sobreposción de dos grabaciones realizadas los días 16 y 17 de mayo de 2020 a la misma hora (6:20 a.m.), en dos posiciones diferentes de una pradera en el Ajusco.

Desde mi ventana, 6:00 a 7:00 a.m.

Este paisaje sonoro está hecho a partir de la sobreposición de tres grabaciones realizadas a la misma hora de día, en días casi consecutivos y desde el mismo ángulo de grabación, desde la ventana de la recámara de mi infancia. Este concepto es una consecuencia natural de la búsqueda de nuevas posibilidades de creación sonora a partir de un proceso que he explorado en mi música desde hace muchos años: la sobreposición de planos sonoros con características estructurales individualizadas, en una especie de polifonía de procesos de estructuración. Sobreponer grabaciones realizadas a la misma hora del día y en el mismo lugar tiene que ver con el supuesto de que en un momento específico del día y en días próximos ocurrirán patrones similares que, sumados, darán un resultado coherente, tanto sonoro como ecológico. Las grabaciones fueron realizadas los días 10, 11 y 14 de julio de 2019, de 6 a 7 de la mañana.
Escuchar paisajes sonoros con una duración larga permite percibir los ligeros, pero constantes cambios en sus características acústicas, a la vez que nos abre la posibilidad de sumergirnos en un instante de la eternidad.

Mar de Sisal

Grabación realizada en el puerto de Sisal, Yucatán, en la madrugada del 24 de diciembre de 2018.

Mar de San Agustinillo

Grabación realizada la tarde del 5 de enero de 2019 en San Agustinillo, Oaxaca.